silouh escribió:
Todos vemos a niños entre 1 y 3 años pedir algo que los padres consideran irrazonable. Algunos cogen una rabieta y molestan y no paran hasta conseguirlo. Si en vez de eso les castigan se siguen portando peor y peor, incluso se ponene a sí mismos en peligro a sabiendas para que sus padres lo pasen mal.
Pues yo conozco personas de 40 años que se comportan exactamente igual: si la vida no les da al momento todo lo que le piden se enrabietan y agreden a quien sea. Consideran que quererlos es satisfacer sus deseos. Y si consiguen algo y eso les hace daño, se enrabietan y agreden a sus seres queridos porque consideran que éstos deberían haber evitado el daño sin evitar la causa que lomprovocó.
Estos bebés con retraso se vuelven alcohólicos, o ludópatas, o entran en sectas, o cogen anorexias u otras enfermedades.
Parece mentira que no sepan que la naturaleza y la sociedad tienen unas leyes, y que no les importe que las otras personas tengan tantos derechos como ellos. Piensan que los demás existen para servirlos.
Y no sé cómo evitar ese comportamiento si me afecta a mí, es decir, si me tengo relacionar con un adulto así.
No tiene relación directa con el tema, pero he conocido gente que considera "inmaduros" o "aniñados" a aquellos adultos que simplemente no cumplen con el restringido concepto de "madurez" que tiene la sociedad (para muchos, ser "maduro" implica tomar alcohol, ser promiscuo y no tener proyectos personales), y eso suele irritarme bastante.
Sin embargo, las personalidades caprichosas que describes sí son inmadurez. Suelen ser gente que ha crecido teniéndolo todo, y espera lo mismo de la vida adulta.
Hay algunos que, por esas injusticias de la vida (dinero, belleza, etc), pueden salirse con la suya por un tiempo... Pero tarde o temprano aprenden la lección por sí solos.