Pues aquí llega la nota discordante, a ver, los fanatismos y los extremos no son buenos, pero puedo llegar a entender que haya cierta gente que tiene excesivo odio a lo religioso, porque a mi entender ciertas religiones quieren imponer a todo el mundo su doctrina, y eso no puede ser.
Os pongo un ejemplo que a mí me toca muy de cerca, ¿por qué la iglesia católica y creo que algunas otras, tienen tanto empeño en que no se permita el matrimonio entre personas del mismo sexo? Os transmito la respuesta que un día me dio mi padre: Pues sencillamente porque la biblia dice que un matrimonio son hombre y mujer, en ninguna parte de ella dice que sean hombre y hombre o mujer y mujer.
Ahhhh vale, en España tenemos una ley que modifica nuestro código civil que permite a personas del mismo sexo contraer matrimonio, esa ley como todas, se transcribe en libros, ¿este libro no cuenta? ¿Sólo cuenta el libro de la iglesia católica? Pues hasta donde yo sé vivimos en un país aconfesional. En este caso en concreto, la iglesia católica quiere imponer su postura. ¿Es eso libertad religiosa?
Me parece muy bien que la religión católica (y si me centro en ella es por la sencilla razón de es que la que me inculcaron de pequeñita) tenga sus normas, pero que las quiera imponer a la gente que no pertenece a su iglesia, es lo que no tolero bajo ningún concepto.
Pienso que la religión es algo muy personal e íntimo, y no puede extrapolarse a los centros de estudio, los lugares de trabajo, etc. vamos, lo que vienen siendo la vida civil, y si en los institutos no se permite que los chicos lleven cosas en la cabeza, pues no se permite y punto, y cuando estés en tu casa te pones todos los pañuelos que quieras. y así podría seguir con multiples ejemplos, pero tampoco es plan de aburrir al personal.
Yo respeto a todas las religiones siempre y cuando se centren en su personal y dejen en paz al resto del mundo, si vienen a decirme lo que puedo o no hacer, lo que se me permite o no, es entonces cuando mi respeto se termina, porque gracias a las religiones mucha gente se ha convertido en ciudadano de segunda, con millones de obligaciones pero sin derechos, y por ahí no paso.
Hasta aquí mi humilde opinión.
