Me atrevería a hacer un comentario aquí. Creo que podríamos estar hablando de cosas diferentes pensando que hablamos de lo mismo. Para empezar tendríamos que definir el significado de "espiritualidad", es posible que estemos más cerca unos de otros de lo que creemos.
Silouh no está hablando de sus creencias sino de sus experiencias espirituales. Esto es justo loqe debemos definir después para ver qué tanto estamos de acuerdo y en qué podríamos discrepar.
La espiritualidad se expresa de muchas maneras que dependen de las características individuales de las personas y de los contextos culturales, no es lo mismo que la experiencia espiritual se exprese con sacrificios humanos o que se exprese con actos de altruísmo o con experiencias místicas.
En ese sentido yo creo que debemos de distinguir diferentes formas de espiritualidad porque es muy posible que lleguemos a la conclusión de que algunas formas son mejores que otras y, por lo tanto, es válido oponerse a algunas de ellas y posiblemente fomentar, o por lo menos tolerar, otras.
Me atrevo a decir que el ateísmo, cuando es expresión de amor por la verdad, es una alta forma de espiritualidad, en todo caso superior a la de alguien que desea expresarla haciéndose explotar en medio de una multitud con el fín de ir al paraíso.
El budismo me parece representar, al menos ciertas corrientes menos ortodoxas, un sistema de religiosidad (o espiritualidad) ateo, se dice que el budismo es una religión atea, y sin embargo eso no le resta valor a su sistema centrado en la conducta más que en el dogma. Hay autores que han tratado esta clase de aspectos, como Stephen Batchelor (ver su libro "memorias de un Budista Ateo"), aunque reconozco que siempre habrá lugar a la poémica sobre la interpretación "correcta" de los sistemas espirituales/religiosos.
En fín, creo que el ateísmo no es una manifestación antiespiritual sino una modalidad de la misma. Y en cuanto a las experiencias místicas, actualmente hay un campo abierto al estudio de la smismas, me refiero a la neuroteología:
http://en.wikipedia.org/wiki/NeurotheologyY lo mismo: el debate continúa sobre el significado de las experiencias, pero creo que no debemos temer ese debate. Al final de cuentas parece haber datos suficientes que apuntan a la "realidad" de tales experiencias. En cuanto al carácter ontlógico de lo experimentado, eso ya es otro problema, creo que es más importante en lo inmediato la posibilidad de transformación personal que tales experiencias pueden ejercer en una persona.
Por ahora los estados místicos parecen estar "disponibles" para quienes se preparan durante años. pero es posible que en un futuro la tecnología permira experimentar estados místicos. Por cierto, creo que una de los usos positivos que algunas drogas pueden tener, es precisamente la de dar un atisbo de estados mentales que normalmente pueden obtenerse sin necesidad de usarlas pero a cambio de un entrenamiento prolongado. La droga usada de esta manera permitiría tener la certeza de que ese entrenamiento vale la pena y que esa experiencia temporal y efímera puede hacerse más estable mediante el entrenamiento.
Pues eso, mi granito de arena a la discusión...